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Los puros son, básicamente, un cigarro formado por tabaco secado y fermentado enrollado. Se cree que los indígenas americanos ya fumaban implementos similares antes de la llegada de los conquistadores europeos y estos, fascinados por esta costumbre, los difundieron por el viejo continente.
Los principales productores de puros en el mundo son Brasil, Camerún, República Dominicana, Honduras, Indonesia, México, Nicaragua, Estados Unidos, etc. Pero sin lugar a dudas el principal productor y el que realiza los de mayor calidad es Cuba. Los puros cubanos se considerados los mejores del mundo, con una calidad inigualable seguidos, un escalón más abajo, por Honduras y Nicaragua. Se los llama Habanos y para poder llevar ese nombre deben haber sido fabricados con tabaco y mano de obra 100% cubana.
Existen variadas formas y múltiples tamaños en los puros cubanos. Su longitud varía desde los 100 milímetros hasta los 240 y su grosor o calibre, que se clasifica según su cepo, va de 26 a 52. La unidad que se emplea para medir el cepo es 1/64 parte de una pulgada. Por lo tanto, cuando nos referimos a un cepo 38, estamos hablando de una circunferencia cuyo diámetro es el resultado de multiplicar 38 por 1/64, de pulgada, si la queremos pasar a milímetros, basta con multiplicar el número resultante por 25,4 (que es la equivalencia pulgada-milímetro), es decir que un cepo 38 equivale a 15,08 mm.
Al cuerpo del puro se lo llama cañón o tallo y este puede ser parejo o figurado. Un cañón parejo es uno que mantiene el mismo grosor en toda su longitud mientras que uno figurado presenta una línea distinta y puede ser, por ejemplo, ahuevado. La parte por la que se lo fuma se denomina cabeza y por lo general termina en una forma de avellana que se debe cortar al fumar. Al tabaco del interior se lo conoce como “tripa” y al que la envuelve “capote”. |