NAVEGACIÓN

 

Motores de Propulsion

 
 

Para poder volar un avión, se pueden utilizar dos sistemas de tracción: la hélice y la propulsión a chorro. La hélice puede ser movida tanto por un motor de combustión interna como por un motor turborreactor.

Gracias a su diseño, empuja el aire hacia atrás con sus palas, que penetran en el aire como un tornillo. Por otro lado, la propulsión a chorro produce el empuje del avión al descargar los gases de escape, producto de la combustión, a una velocidad más grande que la que tenía el aire al entrar en el motor.

También se han usado en modelos especiales de motores de propulsion para proporcionar empuje adicional, basándose en el mismo principio de acción y reacción. Un motor de avión tiene que compensar un número importante de requerimientos: alta fiabilidad, larga vida, bajo peso, bajo consumo de combustible y baja resistencia al avance.

El agente más importante es el de la fiabilidad, ya que afecta de modo inmediato al primer requisito del transporte aéreo: la seguridad. La vida larga tiene consecuencias económicas interesantes para la aviación comercial. El peso del avión y el bajo consumo son interdependientes, a mayor peso más consumo y más combustible a cargar que a su vez también pesa. La baja resistencia al avance se consigue minimizando el área frontal del avión, logrando con ello menos consumo.

Motores de PropulsionAvión - Motores de avion a pistón

Para un avión propulsado por una hélice se utiliza un motor de pistón que puede ser de dos tipos: de cilindros y rotativo. En el primero, la energía mueve los pistones que trabajan dentro de cilindros ubicados en línea, opuestos horizontalmente o en estrella. Para enfriarlo se usa aire o un líquido refrigerante, y como combustible quema diferentes tipos de gasolina. Su ventaja gravita en la fiabilidad y el bajo consumo. El motor rotativo suplanta los cilindros por un mecanismo rotatorio con menor número de piezas móviles, que causa, por tanto, menos vibraciones.


Se utiliza para pequeños aeroplanos. El motor turboalimentado de un avión, consiste en un conjunto de cilindros provisto de una turbina accionada por la energía cinética de los gases de escape. La turbina mueve a su vez un compresor que incrementa la presión de entrada del combustible en la cámara de combustión. Esto compensa en parte la pérdida debida a la altura y permite que el motor funcione con suficiente potencia a gran altura.

Una variante de esta idea utilizaba la misma energía de los gases de escape por medio de turbinas para generar empuje mecánico al cigüeñal. Estos tipos de motores de propulsion turboalimentados proveyeron a los aviones estadounidenses e ingleses durante la Segunda Guerra Mundial.

Modelos de Motores de avion

Avión - Motores de reacción

El motor de reacción de un avión encuentra su fundamento en el principio de acción y reacción y se fracciona en tres grupos: el turborreactor, el turbopropulsor y el cohete. En el turborreactor, el aire que ingresa en el motor pasa a través de un compresor, donde aumenta su presión. En la cámara de combustión se le agrega el combustible, que se quema y incrementa la temperatura y el volumen de los gases. Los gases de la combustión transitan por la turbina, que a su vez mueve el compresor de entrada, y salen al exterior a través de la tobera de escape, diseñada para incrementar su velocidad, produciendo así el empuje deseado del avión.

Este motor de avión puede llegar a alcanzar velocidades supersónicas. El turbopropulsor o turbohélice es un motor de reacción en el que la energía cinética de los gases de escape se usa para mover la hélice. Se instala en aviones de tamaño medio y despliega velocidades entre 480 y 640 km/h. Por último, el cohete es el que sujeta el comburente y el combustible, y es el que impulsa los proyectiles teledirigidos.

También se han usado cohetes con combustible sólido para suministrar empuje agregado durante la carrera de despegue a aviones de hélice con mucha carga. El motor turbofán es una particularidad de propulsión a chorro en el que parte del flujo de aire, inducido por los compresores, sale directamente al exterior produciendo empuje igual que una hélice; también se llama de doble flujo y en los motores de propulsion grandes la potencia así proveída puede superar a la del flujo primario.

Lo utilizan la mayor parte de los grandes aviones comerciales, ya que consume menos combustible, hace menos ruido y es muy fiable; no puede lograr velocidades supersónicas, pero se acerca a ellas. Se desarrollaron algunos otros tipos de motores de reacción, como el pulsorreactor, que impulsaba la bomba volante alemana V-1, o el estatorreactor, que precisa grandes velocidades para arrancar, usándose sólo como motor auxiliar para aviones supersónicos de velocidad superior a Mach 2. Ambos motores de avion generan un consumo de combustible muy alto.