Lamparas

Existen tres tipos de iluminación. Primero un tipo general (o de fondo) que se propaga en todas direcciones a partir de una fuente principal, normalmente las lamparas colocadas en el techo. Después tenemos un tipo estudiado para funciones específicas como coser, escribir a máquina o planchar (las «fuentes» son las lamparas de mesa o los apliques).

Por último, la iluminación puede tener una función ornamental: puede servir para atraer la atención sobre algún detalle como una hornacina o una pequeña vitrina o para crear efectos especiales. La mayor parte de las habitaciones requiere los tres tipos de iluminación. Por ejemplo, en un salón, hay generalmente una luz central suministrada por una araña o unas lamparas de pie, pero también hay luces especiales para el rincón de la música o el de lectura. Puede haber también alguna luz ornamental, de una lámpara de mesa, del mismo estilo que los muebles, proporcionará luz difusa.

Lamparas o plafones?

Lamparas

Las más corrientes son, sin lugar a dudas, las lamparas de techo y van desde las arañas de cristal hasta los sencillos globos de papel de arroz.

Suministran un tipo de iluminación «general», pero no son suficiente para una zona de trabajo. En cambio, los plafones son lamparas pegadas a la pared o al techo. Los plafones en el techo, utilizados para proporcionar una iluminación central, ocupan menos espacio que las lamparas y son especialmente adecuados para cuartos de baño y cocinas, ya que protegen a las bombillas de la humedad.

Las lamparas móviles pueden ser también de mesa o de pie. Muchas veces se eligen también por su estilo, su forma, su material o su color, porque tienen, ante todo, una función decorativa. Todas resultan adecuadas para una iluminación «general»; algunas convienen también para usos más específicos. Los apliques son, entre los distintos tipos de iluminación, los más versátiles ya que "pueden colocarse allí donde se requieren: sobre un cuadro, sobre una mesa de trabajo o junto a una butaca, como «punto de luz» para la lectura.

Existen, además, apliques especiales para techo (estudiados a propósito para iluminar hacia abajo de forma directa), que también pueden empotrarse. La iluminación tiene dos funciones principales: asegurar luz suficiente para fines prácticos y revalorizar el aspecto y la decoración de una casa. El secreto de una iluminación acertada está precisamente en la perfecta combinación de estas dos funciones. Naturalmente, no existe una forma única y establecida que resulte correcta para iluminar todas las casas en general.

Cada una necesita un tratamiento personalizado: es necesario tener en cuenta la forma de las habitaciones, el tipo de decoración, los colores y, sobre todo, la forma de vida de las personas que la habitan. Pero, antes de nada, es necesario informarse de los diversos tipos de lamparas que hay en el mercado, sus características y su utilización.

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